El Tribunal Supremo de Cuba revisó a pedido de la defensa la sentencia de 15 años al contratista estadounidense Alan Gross, aunque un veredicto respecto a si será modificada se dará a conocer dentro de algunos días.
“El tribunal va a escuchar los argumentos de la defensa”, dijo la defensora Nuris Piñero en la puerta de la sede judicial ubicada a algunas cuadras del Palacio de la Revolución.
La casación, como se denomina el recurso agotado en la audiencia, es la última instancia judicial que le queda al estadounidense para revertir o modificar la sentencia en su contra, aunque analistas dijeron que al concluir el proceso legal se abría la puerta para gestionar una amnistía o indulto de tipo humanitario. La abogada defensora alegó los elementos que sustentan la inconformidad del acusado con la decisión del tribunal de primera instancia.