Supremo español absuelve senegalesa condenada por ablación a su hija
Anula la sentencia de una corte menor que primera vez condenó a una madre por una ablación realizada fuera del país.
El Tribunal Supremo español absolvió a una senegalesa condenada a dos años de cárcel por una ablación (mutilación genital) realizada a su hija en su país de origen.
La intervención fue detectada por una revisión médica realizada a la niña en un centro de Barcelona (noreste) cuando la mujer y sus hijos llegaron en 2010 para reencontrarse con el marido, que residía en España desde 1999.
Con esta decisión, adoptada el 16 de diciembre pasado y conocida hoy, el alto tribunal anula la sentencia dictada el pasado 4 de abril por la Audiencia Nacional, que primera vez condenó a una madre por una ablación realizada fuera de España.
El Supremo ve un alto grado de "incerteza" en la determinación de la autoría y en la conciencia de la ilicitud del hecho, y añade que la única prueba incriminatoria es el testimonio de un enfermero y la interpretación que de él hace la Audiencia es "absolutamente insegura y abierta".
Aunque la madre afirmó en el juicio que se enteró ese día de la mutilación y la achacó a que dejó a su hija unos meses en la aldea de la abuela de la pequeña, durante la vista un enfermero afirmó que los padres no se mostraron sorprendidos con la noticia porque era un hecho cultural en frica e, incluso, la madre alegó que ella misma sufrió también esa mutilación.
El Supremo explica que si la madre sabía que a su hija se le había practicado en Senegal una ablación antes de acudir al citado centro, ello "nada aporta a efectos de la culpabilidad del hecho", cuya autoría niega la mujer.
Agrega que "también resulta razonable" que ni ella ni su marido sufrieran una reacción adversa de contrariedad ya que "en su país es un uso generalizado en zonas rurales y pudieron atribuir hipotéticamente la mutilación a la abuela materna o a otra persona a instancia de ésta".
Además, entiende que tampoco es posible responsabilizar a la mujer porque su marido no le comunicara que en territorio español la ablación del clítoris es delictiva.