El Tribunal Supremo de EU rechazó ayer una apelación de más de 100 condenados a muerte que recurrieron su sentencia basados en un dictamen de esa corte que señaló que sólo los jurados, y no los jueces, pueden aplicar el máximo castigo.
Fuentes judiciales dijeron que la decisión significa que se mantendrán sin cambios las fechas previstas para las ejecuciones de esos reos.
El fallo del Supremo, por cinco votos a cuatro, fue emitido dos años después de que el Tribunal señalara que en un juicio con jurado sólo los miembros pueden determinar si se puede aplicar la pena de muerte al convicto.
Mientras el padre Néstor Jaén, presidente del Comité Ecuménico, le respondió a la legisladora que no se oponía a que esa idea fuera propuesta, pero que al final los que deciden son los legisladores.