Del 22 al 28 de julio se llevará a cabo el gran encuentro entre el papa Francisco y miles de jóvenes de todo el mundo, en la denominada Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que tiene como sede Brasil.
La pregunta que muchos se hacen es ¿cómo se van a sufragar los gastos de este gran evento; si hace un mes los brasileños estaban exigiendo bajas en el precio del transporte?
Hasta ahora han sido admitidos gastos públicos relacionados con la JMJ equivalentes a casi $73 millones, según datos publicados por el diario O Globo.
Esto incluye cerca de $50 millones del Gobierno Federal, gran parte destinado a un plan de seguridad que también se aprovechó en la Copa de Confederaciones de junio.
El Gobierno Estatal y la Alcaldía de Río anunciaron contribuciones por $11.5 millones cada uno, pero muchos temen que la cuenta final aumente.
El diario brasileño precisó que a comienzos de mes las tres esferas del Gobierno brasileño rechazaron un pedido de ayuda equivalente a $40 millones para el Vaticano, para cubrir un déficit en los gastos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
Según los organizadores del evento, el costo total del mismo oscilará entre los $143 y $156 millones.
El plan era que 70% del monto fuera cubierto por contribuciones de peregrinos y donaciones, pero hasta esta semana había dudas de que fueran suficientes.
Entre los patrocinadores hay bancos privados, empresas locales y multinacionales.
Uso del dinero
El canciller brasileño, Antonio Patriota, respondió recientemente que el evento “involucra no solo a un líder espiritual, sino también a un jefe de Estado”.
“Lo vemos desde una perspectiva de relaciones exteriores de Brasil con el Vaticano”, agregó según la agencia de noticias EFE .
Eduardo Paes, alcalde de Río y uno de los blancos predilectos de críticas de los manifestantes cariocas, indicó que hay cerca de 300,000 fieles inscritos en la Jornada Mundial de la Juventud y que unos 800,000 turistas llegarán a la ciudad, que “va a mostrar otra vez su capacidad de recibir bien”.
“Lo que gastamos fue en dotar a la ciudad para recibir este evento, ofrecer la estructura. Pero todos los gastos de recolección de basura, operación de tránsito, con la salud, serán divulgados después de la jornada”, indicó el alcalde según el portal de noticias G1.
Turismo y ganancias
Por otro lado, hay quienes aseguran que la visita papal inyectará a la economía del país cerca de $593 millones.
El secretario interino de Turismo del país, Sandro Fernandes, estimó que a la ciudad carioca llegarán entre 1.7 y 2 millones de turistas, un 40% de los cuales serán extranjeros.
Solo en hospedaje y alimentación los gastos sumarán 660 millones de reales (más de $295 millones).
El secretario de Aviación Civil, Rafael Faria, explicó que un centro de comando y control central coordinará el movimiento de los aeropuertos, y que las autoridades cuentan con un plan específico de trabajo para las instalaciones aéreas de Río y São Paulo y otras 19 por todo el país.
Saludo y bienvenida
En un mensaje de bienvenida al papa Francisco y a los participantes de la JMJ, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, no hizo referencia a la cuestión de los costos del evento pero dijo que el mismo “ocurre en un momento especial para el mundo y para Brasil”.
“Aquí y en todo el planeta la juventud renueva su deseo de soñar y luchar por un mundo cada vez mejor”, sentenció la mandataria.
Las protestas que el mes pasado reunieron más de un millón de personas en las calles de diferentes ciudades de Brasil fueron impulsadas por jóvenes, indignados con el aumento del costo de transporte en varias ciudades y los enormes gastos públicos en estadios para el Mundial de fútbol en un país con serios problemas de salud y educación.
Las protestas sin embargo no afectaron la Copa Confederaciones.