El Gobierno de la región norteña india de Bihar ha paralizado un polémico plan que buscaba fomentar la crianza de ratas en granjas por parte de los sectores más deprimidos de la sociedad, informó una fuente oficial.
El plan iba a afectar a la comunidad intocable de la región, una de las más pobres de la India, pero el jefe del Gobierno regional, Nitish Kumar, aseguró que ese proyecto ya no existe porque él mismo ha pedido que sea abandonado.
La propuesta iba dirigida a la humilde comunidad "musahar", cuyo nombre proviene de la práctica tradicional de alimentarse de ratas cazadas en los campos, aunque sus líderes aseguraron que la crianza de esos animales en granjas no aliviaría su pobreza.
Los intocables, que suponen el 16 por ciento de la población india, son un heterogéneo grupo de comunidades que se encuentran fuera del sistema de castas y han sufrido bárbaras discriminaciones a lo largo de los siglos.
En las zonas rurales, los intocables (o "dalits") viven aún en áreas separadas, beben de pozos distintos, tienen prohibida la entrada a los templos y ni su sombra puede tocar a los miembros de otras comunidades ni sus manos los alimentos del resto.
La propuesta buscaba proporcionar una actividad económica a los "musahar", pero en su lugar ha despertado fuertes protestas de la oposición de Bihar y de distintas organizaciones de ayuda.
"Queremos usar el ratón del ordenador, no criar ratas. Los tiempos han cambiado y nosotros queremos cambiar nuestras vidas", dijo a la agencia india IANS el activista Umesh Manjhi, de la organización "musahar" RMBVP.
"En un tiempo en el que la gente habla de la misión a la luna de la India, es desafortunado que el Gobierno de Bihar se plantee darnos granjas de ratas. Nos opondremos a ello" .
Unos 2,3 millones de "musahar" viven en tremendas condiciones de pobreza en la región de Bihar, sólo el 5% de ellos saben leer y escribir y la mayoría sufren la discriminación contra el intocable , pese a la ley que lo prohíbe.
En paralelo a la crianza de ratas, el Gobierno regional había anunciado un proyecto piloto para popularizar el consumo de carne, como parte de sus esfuerzos para mejorar la situación de estos oprimidos.
La carne de rata, "patal-bageri", es objeto de demanda en algunas áreas del distrito de la capital de la región, Patna, donde puede ser degustada como crujiente aperitivo en los hoteles de carretera.
Sus defensores mantienen que es rica en proteínas y que su sabor es superior al de la carne de pollo.
En algunas parte de Vietnam también existe cierta predilección de la carne de rata, tanto es así que hoy se exportan 100 toneladas de carne de rata.
Campesinos vietnamitas del Delta del Mekong han encontrado una forma de sacar provecho de las ratas que invaden sus arrozales: exportarlas para ser guisadas.
La demanda va desde el sur de Vietnam hasta la vecina Camboya.