El Parlamento rumano suspendió de sus funciones al presidente Traian Basescu, por presunta violación de la Constitución, en una decisión contestada de inmediato por miles de personas que salieron a las calles de Bucarest para pedirle que no dimita.
Poco más de 100 días después del ingreso de Rumanía en la Unión Europea (UE), la crisis política se profundiza y abre el camino a la convocatoria de elecciones presidenciales anticipadas.
"Haré lo que creo que es mejor para Rumanía", dijo Basescu ante miles de personas que se concentraron, de forma aparentemente espontánea, en la céntrica Plaza de la Universidad para mostrarle su apoyo.
Basescu, que perdió en el Parlamento pero está ganando la batalla de la opinión pública, aseguró a sus seguidores que les citaría en las urnas, recalcó que nunca violó la Constitución y que el Tribunal Constitucional lo confirmó en una declaración no vinculante previa a la votación en la Cámara.
Basescu pidió calma y dijo que su objetivo seguirá siendo la lucha contra la corrupción.