El martes, Brinkema decidió reanudar el juicio, pero prohibió que comparezcan esos testigos, funcionarios de la administración de aviación cuando ocurrieron los ataques en Nueva York y Washington.
El ex dictador Sadam Hussein fue capturado en esa provincia.
En la "Operación Enjambre" participan soldados de la Primera Brigada y la IV División del Ejército iraquí, mientras que por parte de Estados Unidos forman parte del ataque la 101 División Aérea de Combate y la III Brigada de Combate.
El Pentágono informó que hasta el momento se han encontrado varios arsenales de armas con explosivos, piezas de artillería y material para la elaboración de bombas caseras.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, indicó que la decisión de llevar a cabo el asalto fue adoptada por los comandos en Irak y que no se trata de una operación que tenga que ser autorizada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
A su vez, McClellan subrayó la cooperación entre las tropas iraquíes y estadounidenses, un punto también destacado por el ministro iraquí de Asuntos Exteriores, Hoshyar Zebari, quien agregó que la "Operación Enjambre" demuestra la colaboración estrecha entre ambas fuerzas.
Este punto fue refrendado por el comandante del Ejército estadounidense, Tom Bryant, quien desde Irak señaló, en declaraciones a la cadena de televisión CNN, que se trata de una "misión planeada conjuntamente con Irak". Bryant expresó la "total confianza" del Ejército estadounidense en las tropas iraquíes que, dijo, "son muy importantes sobre el terreno, ya que lo conocen a la perfección.
El domingo se conmemora el tercer aniversario del inicio de la guerra, en un momento en que los índices de popularidad del presidente de EU se encuentra en sus mínimos.
En los últimos meses, el Ejército estadounidense ha usado helicópteros para hacer frente a bastiones de insurgentes en el valle del Eufrates, entre Bagdad y la frontera con Siria.