Nicaragua consideró ayer como "inaceptable" la decisión de Estados Unidos de suspender el programa Cuenta Reto del Milenio (CRM), tras los cuestionados comicios municipales de este país, y acusó a Washington de pretender con esa decisión "maniobrar en la agenda política interna nicaragüense".
"Creemos que es inaceptable vincular los recursos con la política interna, no se debe hacer, eso es inaceptable y antiético", denunció el viceministro secretario de Cooperación Externa de la Cancillería nicaragüense, Valdrack Jaentschke, en un comunicado.
Manifestó que para el Gobierno de Daniel Ortega esa medida es "absolutamente injerencista", porque Washington tomó esa decisión "sobre temas que son exclusivamente de los nicaragüenses".
Estados Unidos anunció la suspensión de la ayuda proporcionada a Nicaragua a través de la CRM por las dudas sobre la transparencia de las recientes elecciones municipales en este país.
El director ejecutivo de la CRM, John Danilovich, comunicó sobre esa decisión al ministro nicaragüense de Hacienda y Crédito Público, Alberto Guevara, a través de una carta.
Washington y Managua firmaron en 2005 un acuerdo por el que Estados Unidos proporcionaría 175 millones de dólares en cinco años en asistencia directa para la reducción de la pobreza en Nicaragua.