ARIEL SHARON continúa siendo el primer ministro de Israel, pese a que ha sido removido de su puesto, temporalmente, destacó un comunicado que recibió Panamá América, de parte de la Cancillería hebrea.
El Jefe de Estado israelí, de 77 años, se mantiene en cuidados intensivos, luego que el pasado martes sufriera un derrame cerebral o ataque de apoplejía, y debió ser operado por más de ocho horas para salvarle la vida.
Según destacó el Consejero Jurídico de Israel, Manni Mazuz, debido a que el estado de salud de Sharon le impide desarrollar temporalmente sus funciones, el Consejo de Gabinete designó al ministro de Finanzas, Ehud Olmert, como premier interino.
A su vez, Olmert indicó que los ministros israelíes "seguirán desarrollando con normalidad la agenda de Estado en el campo político, exteriores, seguridad y temas económicos.
"Es deseo del Gobierno, de los líderes políticos y del pueblo de Israel, que éste infortunado suceso sea superado", dice el comunicado israelí.
Las constantes vitales del primer ministro israelí, Ariel Sharon, son estables, aunque su estado sigue siendo grave y las próximas horas serán críticas, según han revelado los médicos.
El primer ministro permanecerá bajo la influencia de fuertes sedantes y con la ayuda del respirador durante al menos 24 horas, han declarado portavoces del Hospital Universitario Hadasa Ein Karem de Jerusalén, que han aclarado que Sharon está en situación grave aunque estabilizado.
El director del centro médico, Shlomo Mor Yosef declaró a los medios de comunicación que hacen guardia frente a la entrada de emergencias, que "los indicadores vitales siguen estables y de acuerdo a las circunstancias de una persona después de este tipo de operación".
Aseguró que la intervención y el posterior tratamiento tienen por objeto "mantener baja la presión dentro del cerebro, y por ello (Sharon) está bajo una fuerte anestesia y respiración asistida".
Mor Yosef desmintió todas las informaciones y rumores sobre el fallecimiento de Sharon, y se comprometió "como director del hospital a informar de cualquier cambio en su situación".
Muchos en el mundo árabe detestan al primer ministro Ariel Sharon, lo responsabilizan por la crisis de Medio Oriente y, si bien le dan méritos por la retirada de la Franja de Gaza, ayer manifestaron pocas esperanzas de que su partida pueda terminar con décadas de conflicto.
Las reacciones de palestinos que viven fuera de Cisjordania o Gaza fueron especialmente sombrías.
"No hay ninguna solución política en el horizonte, ni con la presencia de Sharon ni con su ausencia, mientras la política israelí dependa de EU"", manifestó Maher Taher, representante del Frente Popular para la Liberación de Palestina en Damasco.
El hombre que asumirá las responsabilidades del gobierno israelí durante los próximos 100 días es uno de los aliados políticos más cercanos a Ariel Sharon.
Ehud Olmert se integró al gobierno de Sharon como vice primer ministro en el 2003.
Olmert apoyó incondicionalmente a Sharon en su decisión de evacuar los asentamientos israelíes en la Franja de Gaza.
Luego fue el primer político en seguir los pasos de Sharon cuando renunció al Likud y se inscribió a su partido político, el Kadima.
Ayer se realizó una reunión de emergencia del Consejo de Ministros con la que trataba de transmitir "normalidad institucional" a la población y a la comunidad internacional, Olmert dijo que "la situación es difícil, pero que Israel sabrá afrontarla desde la unidad".
"Continuaremos gobernando el país y rezando para oír buenas noticias del hospital", manifestó.
El asiento de Ariel Sharon en el centro de la mesa del Gobierno permaneció vacío en señal de respeto, así como su despacho, ya que Ehud Olmert dirigirá el Gobierno de transición desde su oficina de Ministro de Finanzas o de Industria y Comercio.
Suspenso mundial por enfermedad de Sharon
Un comunicado del Gobierno israelí aclaró que Sharon se mantiene como primer ministro.