Más de 6,000 soldados y policías fueron desplegados en Bangkok para evitar manifestaciones de opositores contra la junta militar, que anunció serias consecuencias contra quienes no cooperen con el régimen.
La mayoría de los uniformados se encuentran en el centro comercial de la capital, en el Monumento de la Victoria y en el aeropuerto internacional, aunque de momento no hay señales de manifestantes.
El viceportavoz del Consejo Nacional para la Paz y el Orden, Winthai Suvareee, advirtió que cualquier movimiento contra la junta es “ilegal” y alertó de consecuencias serias contra los que protesten.