Taiwán conmemoró ayer el Día Nacional con una simple izada de bandera frente al Palacio Presidencial y sencillas representaciones artísticas, frente a los desfiles militares y grandes fastos organizados en China.
Este año, en el 88 aniversario de la Fundación de la República de China por parte de Sun Yat-sen, la isla suspendió todos los festejos e invitaciones a dignatarios extranjeros para canalizar esos fondos a la reconstrucción tras la devastación del tifón "Morakot".
En agosto, "Morakot" causó más de 700 muertes y cambió la geografía del sur de la isla al sepultar aldeas enteras en barro y lodo con el desmoronamiento de colinas y las peores inundaciones en los últimos 50 años.
Taiwán se considera un país soberano e independiente, heredero de la República de China, fundada en 1911, y que trasladó su Gobierno a la isla en 1949, tras la derrota ante los comunistas.