Unos cien mil taiwaneses -según los convocantes- acudieron al llamado de la oposición independentista para protestar contra el acercamiento gubernamental a China y el bloqueo político internacional de Pekín hacia la isla.
La marcha de protesta está dirigida contra la Cuarta Ronda de Negociaciones entre China y Taiwán, que se celebra en la ciudad taiwanesa de Taichung los próximos días 22 y 23, y contra la postura china de no reconocer la soberanía de Taiwán, señaló en un comunicado la organización.
“Queremos que el Gobierno escuche la voz del pueblo y exigimos que los contactos con China sigan los principios de transparencia y democracia, sin secretos ni apaños ocultos", dijo la presidenta del Partido Demócrata Progresista (PDP), Tsai Ing-wen, al inicio de la protesta.
La marcha no está dirigida contra el presidente de la delegación china para la Cuarta Ronda de Negociaciones, Chen Yunlin, que llega el lunes a la isla, sino que quiere hacer entender a China que Taiwán es un Estado soberano, dijo Tsai.
“China debe respetar la soberanía de Taiwán y no restringir con mano dura su espacio internacional de supervivencia”, manifestó la jefa opositora.
El presidente del Gobierno, Ma Ying-jeou, señaló antes de la marcha y durante una actividad pública, que su Gobierno “continuará impulsando la firma de un Acuerdo Marco de Cooperación Económica con China porque es beneficioso y abre las puertas para la firma de acuerdos de libre comercio con otros países”.
La oposición niega que el planeado acuerdo y los ya alcanzados o negociados con China beneficien económicamente a la isla, y afirma que sólo profundizan la dependencia económica y ponen en riesgo la democracia y la soberanía.
En manifestaciones similares, cuando llegó a la isla Chen Yunlin, en noviembre de 2008, se registraron violentos encuentros, en Taipéi, entre policías y manifestantes, y en esta ocasión todos prometen que la marcha será pacífica.