MÁS DE un millón de taiwaneses, junto al presidente Chen Shui-bian y el primer ministro Frank Hsieh, marcharon ayer en protesta contra la Ley Antisecesión de China, que permite el uso de "medios no pacíficos" contra la isla, indicaron fuentes de los organizadores.
Más de 10,00 policías vigilaron la marcha, mientras que unos 500 soldados vestidos de paisano protegieron al presidente y a su familia.
El ex presidente taiwanés, Lee Teng-hui, que participó en la manifestación hizo un llamado para que la isla abandone el nombre oficial de República de China y adopte el de República de Taiwan.