Reacción
- El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, condenó los atentados terroristas cometidos en Pakistán, contra el aeropuerto internacional de Karachi.
- Ban está profundamente preocupado por este aumento de la violencia en Pakistán, señaló una declaración emitida por su portavoz, que urgió al Gobierno paquistaní a incrementar sus esfuerzos contra el terrorismo y el extremismo religioso.
- Aunque reconoció las medidas tomadas por el Gobierno paquistaní contra el terrorismo, el secretario general de la ONU, Ban insistió en la necesidad de proteger los derechos de todos a practicar su religión y en que los responsables de los ataques deben responder ante la justicia.
- Ban Ki-moon expresó también su solidaridad con el pueblo paquistaní y manifestó sus condolencias a los familiares de las víctimas.
El Talibán paquistaní amenazó con lanzar más ataques tras responsabilizarse por el asalto al principal aeropuerto del país donde los asaltantes se disfrazaron de policías y mataron a 18 personas.
La declaración dejó aun más lejos la posibilidad de reanudar las negociaciones de paz con el Talibán paquistaní, frustrando esperanzas de que el grupo radical islámico pondría fin a su campaña de ataques para derrocar al Gobierno.
La insurgencia ha estremecido a este país que cuenta con armas nucleares y que está al lado de Afganistán, donde una coalición multinacional batalla contra el Talibán afgano.
Las negociaciones de paz han zozobrado en las últimas semanas y el Talibán revocó una tregua que había declarado.
Desde entonces, fuerzas paquistaníes han bombardeado reductos de la agrupación en el noroeste, matando a decenas de presuntos combatientes aunque habitantes locales denuncian que también murieron civiles.
En una llamada a la AP, el portavoz del grupo, Shahidula Shahid, advirtió que “tales ataques continuarán hasta que haya una tregua permanente”.
Horas antes la rama paquistaní del Talibán se había adjudicado el asalto al aeropuerto internacional de Karachi, que duró cinco horas, y en el que murieron 18 personas.
El vocero Shahid señaló en un comunicado que los insurgentes estuvieron detrás del ataque en el aeropuerto internacional Jinnah.
El ataque comenzó el domingo por la noche cuando hombres armados disfrazados como policías tomaron por asalto la terminal, tras abrir fuego con ametralladoras y un lanzagranadas.
Shahid dijo que el ataque fue una “represalia por el asesinato de Hakimulá Mehsud”, jefe talibán que murió en un ataque con misiles teledirigidos en noviembre, y advirtió que habrá más.
Rizwan Akhtar, jefe del grupo paramilitar Rangers, dijo que los 10 “terroristas” que atacaron el aeropuerto internacional Jinnah murieron.
Agregó que las fuerzas de seguridad paquistaníes buscaban dentro de la terminal y entregarían el mando de esta a la autoridad civil.
Akhtar dijo que al parecer algunos de los atacantes son uzbecos.
El doctor Seemi Jamali, del hospital Jinnah de Karachi, dijo que 11 de los cadáveres llevados a la morgue pertenecían a personal de seguridad del aeropuerto.
Los hombres armados atacaron la terminal en un ataque que se prolongó hasta primeras horas de ayer, dijo Shaukat Jamal, portavoz de la Fuerza de Seguridad de Aeropuertos, una división de la policía nacional. En el aeropuerto hubo un incendio de consideración.
El incidente ocurrió en una terminal que se usa generalmente para vuelos VIP y para carga.
“Yo estaba en mi oficina cuando escuché varias explosiones grandes y después fuego de armas”, dijo Sarmad Hussain, empleado de la fuerza a The Associated Press, tras escapar del edificio. Hussain dijo que él y un colega saltaron por una ventana para huir y que su colega se fracturó una pierna.
Un funcionario que habló con los periodistas cerca del aeropuerto dijo que algunos de los insurgentes tenían puestos uniformes de la Fuerza de Seguridad de Aeropuertos y que todos tenían colocados explosivos en el cuerpo.
Agregó que uno trató de escapar en un vehículo de la Aviación Civil cuando un guardia le disparó e hizo estallar los explosivos.