El "talibán estadounidense" John Walker Lindh instó al presidente George W. Bush a conmutar la pena de 20 años de prisión a la que fue condenado, dijeron sus abogados ayer.
Lindh no es un terrorista ni peleó contra las tropas estadounidenses, dijo su abogado James Brosnahan durante una conferencia de prensa este martes, a la que asistieron los padres del estadounidense, arrestado durante la invasión de Estados Unidos a Afganistán, tras los atentados del 11 de septiembre.
Lindh merece el mismo trato que Yasser Esam Hamdi, también de origen estadounidense, quien la semana pasada fue liberado de una cárcel en EU y luego fue enviado a Arabia Saudita tras haber pasado tres años en prisión, aislado, dijo su abogado, James Brosnahan.
Lindh se declaró culpable de proveer servicios al gobierno talibán. Admitió que prestó "servicios a los talibanes" y "voluntaria y deliberadamente" violó la ley estadounidense.
El joven fue trasladado a la cercana ciudad de Bahía Blanca, donde quedó a disposición de la jueza de menores Alicia Ramallo, quien advirtió que "los menores de 16 años son inimputables cualquiera sea el hecho".
Rafael era "un alumno con buen rendimiento escolar, pero con muchas dificultades para integrarse al grupo" y aseguró que "se lo caracterizaba más por la timidez que por la violencia", dijo Mario Oporto, director general de Cultura y Educación de Buenos Aires.
"Esto es un caso que sobrepasa todos los límites de la violencia que uno puede esperar", dijo a la radio Continental.
De su lado, Villamur indicó que el joven era objeto de burlas de sus compañeros y que "él se sentía diferente a los demás. Escuchaba otro tipo de música, se identificaba con una onda metálica y se vestía de negro".
Se trata de un hecho inédito en Argentina, donde las escuelas no están exentas del creciente clima de violencia social, pero nunca se había generado una masacre entre alumnos.
"Es el primer hecho que sucede en una magnitud de este tipo en Argentina", declaró la subsecretaria bonaerense de Educación, Delia Méndez quien sostuvo que se trata de un caso "aislado".
Rafael era alumno de la escuela "Islas Malvinas", un establecimiento estatal de doble escolaridad, ubicado en un barrio de clase media de la zona céntrica de la ciudad, y uno de los dos colegios secundarios más importantes de Carmen de Patagones, según la prensa local.