El líder de Mauritania aliado de Estados Unidos e Israel ganó las elecciones presidenciales de esta nación dominada por los árabes, venciendo a un ultraconservador islámico que denunció un presunto fraude electoral, declaró ayer el gobierno. El presidente Maaoya Sid"Ahmed Ould Taya que ha gobernado esta nación dominada por árabes durante 19 años obtuvo la victoria con 67% de los votos en la primera ronda electoral, según el Ministerio del Interior.
Su más cercano competidor entre cinco que contendían por la presidencia Mohamed Jouna Ould Haidalla, obtuvo 19% del sufragio, agregó el ministerio. El resultado dio a Taya el 50% requerido para evitar una segunda ronda electoral en este país del extremo sur del Sahara, que forma parte tanto del mundo árabe, como del africano.
Haidalla, apoyado por otros partidos de oposición, denunció fraude electoral y hostigamiento, y demandó una nueva elección. Las fuerzas de seguridad fueron desplegadas en retenes alrededor del palacio presidencial y otros edificios de gobierno mientras las papeletas electorales eran contadas el sábado, seis meses después que Taya resistió un intento de golpe de estado atribuido a musulmanes ultraconservadores de esta república islámica.
Las fuerzas de Taya arrestaron y luego liberaron a Haidalla la víspera del día de las votaciones. Haidalla se escondió tan pronto como las casillas electorales cerraron la noche del viernes, para evitar ser detenido de nuevo, según informes de sus partidarios y de la policía militar. "El fraude fue flagrante, y ha habido intimidación durante semanas", aseguró la vocera de campaña de Haidalla, Hindou Gueye. "Tomaremos todas las medidas que permite la constitución", agregó Guaye, pero aseguró que la oposición no consentirá protestas callejeras por temor de que sus partidarios pierdan el control. "Somos un movim iento pacífico", agregó.
Los dos principales candidatos se han acusado mutuamente de conspirar para obtener el poder mediante la fuerza o el fraude, sin importar el conteo de los votos. Los partidarios de Taya salieron a las calles de la capital haciendo sonar las bocinas de sus autos y sacando los cuerpos por las ventanillas para mostrar retratos del líder y mostrar su júbilo.
Mauritania nunca ha experimentado una transición pacífica del poder en 43 años desde que se independizó de Francia. Taya ha gobernado Mauritania desde que derrocó a Haidalla, entonces dictador militar, en 1984. La oposición sostiene que todas las elecciones subsecuentes bajo el gobierno de Taya, han sido fraudulentas. En 1999, Mautirania se convirtió en uno de los tres países de la Liga Arabe que establecieron relaciones diplomáticas completas con Israel. Y ese año rompió relaciones con Irak.
El presidente saliente, Maauiya Uld Taya, en el poder desde 1984, fue reelegido en la primera vuelta el viernes, con el 66.69% de los votos. Su principal adversario, el ex jefe de Estado (1980-84) Mohamed Juna Uld Haidalá obtuvo el 18.73% de los votos, seguido de Ahmed Uld Daddah (6.89%) y Mesaud Ould Buljeir (5.3%). Los tres principales rivales de Uld Taya, reunidos ayer por la noche en la sede de campaña de Uld Haidalla manifestaron en un comunicado conjunto su "rechazo categórico de todo reconocimiento de los resultados obtenidos tras esta mascarada electoral". Reclamaron además la "reanudación del proceso electoral en condiciones consensuadas y aceptadas por el conjunto de los partidos".
El general golpista José Efraín Ríos Montt, buscará convertirse en el próximo presidente de Guatemala en las elecciones de hoy, a pesar de los impedimentos de la Constitución a su candidatura. Aunque los sondeos de opinión publicados por la prensa local colocan a Ríos Montt en el tercer lugar de la intención de voto de los guatemaltecos, con el 11.4%, los dirigentes del gobernante Frente Republicano Guatemalteco (FRG) aseguran que lograrán el triunfo en la primera vuelta electoral. “No nos preocupan (los resultados de las encuestas) porque vamos a ganar en la primera vuelta, a pesar de que digan lo contrario”, aseguró a ACAN-EFE Edin Barrientos, compañero de fórmula de Ríos Montt. El militar de 77 años, tras una larga y polémica batalla jurídica logró, el pasado 31 de julio, que la Corte de Constitucionalidad (CC), máximo tribunal de este país, ordenara su inscripción como candidato del FRG.
Esa decisión puso en entredicho a cuatro de los siete magistrados de la CC, a quienes diversos sectores acusaron de haber “violado la Constitución” por permitir la participación electoral de Ríos Montt, prohibida por la Carta Magna. El artículo 186 de la Constitución guatemalteca prohíbe optar a la presidencia y vicepresidencia a quienes, como Ríos Montt, haya participado en un golpe de Estado o asonada militar que haya dado como resultado la ruptura del orden constitucional del país. Ríos Montt gobernó de facto Guatemala entre 1982 y 1983, tras encabezar un golpe de Estado militar que derrocó al presidente Romero Lucas. En los comicios de 1989 y 1995, los entonces magistrados de la CC rechazaron la participación electoral del militar golpista basados en esa disposición constitucional.
Sin embargo, esta vez, bajo el argumento de que “la ley no es retroactiva”, cuatro magistrados de la CC, a quienes se les señala de tener vínculos con el FRG, admitieron su candidatura. Ríos Montt alegó que él gobernó el país tres años antes de que la Carta Magna fuera aprobada, por lo que las disposiciones de la misma no podían impedirle participar en los comicios.
La inscripción del anciano militar estuvo seguida de una serie de recursos legales por parte de partidos de oposición y organizaciones de la sociedad civil, para dejar sin efecto la resolución de la CC, sin embargo, todos fueron rechazados por los mismos magistrados que le dieron luz verde a la candidatura. La abogada Concha Mazariegos, ex magistrada de la CC, y candidata a diputada del opositor partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) aseguró que el proceso electoral que culminará con las votaciones del 9 de noviembre está viciado, e insistió en que “los magistrados de la CC violaron la Constitución”.
Los pasados 24 y 25 de julio, miles de simpatizantes del FRG, encabezados por dirigentes de ese partido, realizaron violentas manifestaciones en la capital guatemalteca para exigir la inscripción de su candidato. Las fuerzas de seguridad no evitaron los delitos cometidos por las hordas de ese partido, que atacaron a los periodistas que cubrían esos acontecimientos, y causaron cuantiosos daños a residencias y comercios del sur de la capital.
Estos hechos motivaron a los partidos de oposición y diversos sectores de la sociedad guatemalteca a organizarse en el Frente Cívico por la Democracia (FCD), el cual se declaró como abierto opositor a la candidatura de Ríos Montt. El FCD, encabezado por la Premio Nobel de la Paz 1992, la líder indígena Rigoberta Menchú, desarrolló a lo largo del proceso electoral una masiva campaña para pedir a la población no votar por el militar golpista.