Un nuevo estudio muestra cómo las telarañas retienen el agua y la almacenan en pequeñas gotas.
Tras develar el mecanismo, los científicos trabajan en la fabricación de un nuevo material con propiedades similares.
El equipo de investigadores cree que imitar el tejido de la araña puede ayudarles a desarrollar telas sintéticas "más inteligentes".
Según Victoria Gill, periodista de ciencia de la BBC, estos materiales podrían utilizarse como catalizadores o filtros para extraer sustancias ante determinadas reacciones químicas.
Lei Jiang, quien dirigió la investigación, explicó que lo que lo motivó a realizar el estudio fue que "las brillantes gotas perladas cuelgan de las telarañas por la mañana, durante el rocío".
Lei explicó que esas gotas se unen en los "nudos" de la telaraña.
"La seda de la araña puede tener varias decenas de micrómetros de diámetro, mientras que las gotas de agua pueden tener un ancho de miles de micrómetros".