El estudio de impacto ambiental para la construcción de un teleférico en el cerro Ancón, excluyó una serie de edificaciones que implicaría una gran ocupación de espacio.
El asesor legal de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) Harry Mitchel, aseguró que el estudio también permitirá reducir el número de visitantes al cerro, si se determina que la carga es excesiva.
Mitchell dijo que el cerro Ancón es un recurso natural, paisajístico y de biodiversidad que no tiene muchos puntos de acceso, por lo que se debe mantener un cuidadoso balance de la cantidad de personas que puedan llegar allí sin causar perjuicios.
Sostuvo que en la resolución emitida por la ANAM para darle viabilidad al proyecto, se establecieron una serie de medidas de protección que son de obligatorio cumplimiento.
Precisó que si en dos años el promotor del proyecto no realiza la obra, deberá hacer un nuevo estudio de impacto ambiental, debido a que en ese período las condiciones del ecosistema del cerro Ancón pueden haber cambiado.
Planteó que el cerro aunque no es un área protegida, se le ha dado un tratamiento diferente por la importancia que tiene para la comunidad.
Estimó que si las medidas dentro del estudio de impacto ambiental no son acatadas, la obra podría ser suspendida hasta que cumpliese con estas normas.
Moradores del lugar están temerosos de que la gran cantidad de visitantes al lugar pueda tener serias consecuencias para la fauna que vive en el lugar.