Un diseñador ruso ha puesto las altas tecnologías al servicio del negocio funerario al inventar un monumento interactivo para cementerios llamado "teletumba", que se abrirá paso en los camposantos de Rusia a partir del 2010.
Andréi Golovín, de 29 años, diseñó su lápida funeraria en forma de una gran pantalla digitalizada que se instala sobre un pedestal y que, en sintonía con la modernidad, funciona con energía de baterías eléctricas solares.
"Tocando con los dedos distintas partes de la pantalla, el visitante de la tumba puede proyectar cualquier información sobre el difunto memorizada por el ordenador, como la biografía, grabaciones de audio y video y fotos", explicó Golovín a la agencia Interfax.
Además, mediante una cámara web y un micrófono incorporados a la "teletumba", los visitantes tendrán la posibilidad de grabar sus propios mensajes a los familiares de la persona enterrada, mientras éstos podrán a su vez limitar el acceso a la memoria del ingenio.