Sin que nadie lo esperara, el presidente de los EE.UU., Barack Obama, hizo dos importantes anuncios: que viajará a México en abril y que promoverá una reforma de las leyes de inmigración en los próximos meses.
La visita a México sigue la línea lógica de la "reaproximación" al socio del sur que Obama ha venido predicando desde que llegó a la Casa Blanca y que empezó antes de que asumiera el cargo con su reunión con el presidente mexicano, Felipe Calderón, en Washington, la primera que tuvo con un jefe de Gobierno extranjero.
Pero su deseo de buscar una reforma migratoria en los próximos meses sorprendió incluso a quienes vienen abogando por ella antes de que George W. Bush la planteara en el año 2000.
Hasta ahora el Gobierno de Obama no había dejado claro cuál sería su política en materia migratoria, una definición que exigían grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes en EE.UU.
"Va a ser dificultoso" Finalmente, el tema fue planteado en una reunión entre el Presidente y el Grupo de Parlamentarios Hispanos, al final de la cual Obama hizo los anuncios.
Uno de los asistentes a la reunión, el congresista demócrata por Texas, Silvestre Reyes, dijo a BBC Mundo que "el Presidente nos había dicho durante meses que tenía interés en tocar el tema" de la reforma migratoria.
El asunto había quedado archivado en los últimos años, debido a la imposibilidad de acercar la reforma "integral" que proponía el presidente George W. Bush y las posiciones de muchos parlamentarios, sobre todo -paradójicamente- los del partido republicano.
Sin embargo, el legislador texano dijo estar confiado en que ahora es un momento más favorable para lograr el cambio de las leyes.
"Tenemos esperanzas después de la plática que tuvimos esta mañana con el Presidente. Vamos a hacer todo lo posible. Va a ser dificultoso, pero vamos a hacer lo posible porque pase", afirmó Reyes a BBC Mundo.
Migración y narcoviolencia.
Pero por estos días, México ha cobrado relevancia en la opinión pública debido a la lucha contra el narcotráfico que se desarrolla en la región fronteriza y el "efecto contagio" que está teniendo dentro del territorio estadounidense.
Muchos temen que las noticias sobre la violencia cotidiana pueda hacer de la reforma migratoria un tema impopular para grandes sectores de la población.
En círculos políticos mexicanos confían en que esa percepción se reduzca a medida que se desarrolle la llamada Iniciativa Mérida, un programa del presidente Felipe Calderón para combatir las mafias narcotraficantes, financiado en parte por EE.UU.
El secretario de Seguridad Pública de México, Facundo Rojas, de visita en Washington, aseguró a BBC Mundo que esperan ver los resultados del programa "este mismo año", sobre todo en el número de muertes violentas asociadas al fenómeno en la región fronteriza.
"Sería difícil puntualizar en porcentaje, pero va a descender, tenemos estimado que este año va a descender.