"Este problema (de la inmigración ilegal) ha estado creciendo durante décadas y los esfuerzos del pasado para responder al problema han fracasado", dijo Bush durante una visita al sector fronterizo de Yuma, en el estado de Arizona.
Tal como había adelantado la Casa Blanca, Bush pidió una reforma migratoria que incluya entre sus objetivos la seguridad fronteriza, un programa de trabajadores temporales y la responsabilidad de las empresas por las personas que contraten.
También quiere que la reforma dé una respuesta a los indocumentados que ya residen en Estados Unidos y que promueva la integración de los inmigrantes a la sociedad estadounidense.
Asimismo, Bush destacó los esfuerzos de su gobierno por aumentar los recursos humanos y financieros para combatir el tráfico de inmigrantes indocumentados y para mejorar el proceso de detención y deportación de quienes cruzan ilegalmente la frontera.
El mandatario estadounidense escogió esta zona de la frontera sur de EE.UU. para subrayar la importancia de aprobar una reforma migratoria integral que, por un lado, fortalezca la seguridad fronteriza y, por otro, saque de la sombra a millones de inmigrantes indocumentados en este país.
Es la misma zona a la que, por órdenes suyas, se desplazaron unos 6, 000 miembros de la Guardia Nacional en mayo pasado, como parte de la llamada "Operation Jumpstart", para ayudar en las tareas de vigilancia y capacitación de la Patrulla Fronteriza.
De los 435 diputados, 232 son demócratas y 203 republicanos. Aunque para aprobar este tipo de leyes se necesita sólo una mayoría simple (218 votos), muchos demócratas temen pagar un alto costo político si aprueban un plan de reforma migratoria que beneficie a las personas sin documentos.
Se creará un plan de trabajo temporal con una visa especial que podrán solicitar los extranjeros que tengan una oferta de trabajo.
Los trabajos disponibles serán aquellos que no quisieron aceptar estadounidenses.
Los que ya están en el país ilegalmente podrán solicitar también esta visa nueva, aunque este no sea un camino para lograr la residencia permanente.
Por esa propuesta, los inmigrantes pagarían alrededor de $13, 500 relacionados con el proceso de legalización y tendrían que volver a sus países de origen antes de reingresar en Estados Unidos.
PA: ¿Consideraste injusto que no se te diera el premio de Novato del Año?
AC: "Ya yo sabía que se lo iban a dar a ese jugador (Rubén Tejada), pues tiene bastante admiración entre las personas que tuvieron en la votación".
PA: Panamá tiene que asistir este año al Panamericano Juvenil en México. Si haces el equipo, ¿te gustaría lanzarle a Cuba?
AC: "Eso será decisión del técnico que lleve el equipo. Yo siempre haré mi trabajo donde me pongan".