Un sismo de magnitud 5.1 con epicentro en el sur de Los Ángeles sacudió el sur de California, que asustó a millones de residentes, arrojó botellas y latas de los estantes en las tiendas y desató un alud de rocas que cerró una carretera y obligó a detener brevemente los juegos mecánicos en Disneyland. No hubo reportes de daños importantes ni de heridos.
En la ciudad de Fullerton, en el condado de Orange, cerca de 50 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido al temor de daños en las construcciones. La empresa de servicios Southern California Edison informó de un apagón temporal que afectó a unos 2,000 clientes tras el movimiento tectónico.
Se reportaron vidrios rotos, fugas de gas y de agua, y un derrumbe de rocas.