La campaña para las presidenciales del próximo domingo en Colombia se desarrolla en medio de amenazas de la guerrilla y fuertes medidas de seguridad para evitar atentados contra los candidatos. Una misión observadora de la Organización de Estados Americanos (OEA) previno a los candidatos sobre nuevos riesgos de atentados, entre ellos a Alvaro Uribe Vélez, disidente liberal y favorito en las encuestas, y a Luis Eduardo Garzón, de la izquierda democrática. Un artefacto explosivo de bajo poder estalló la madrugada de ayer cerca de la sede de Uribe en Medellín, su ciudad natal, al oeste del país, sin provocar víctimas ni daños de consideración.
Los gobiernos de varias regiones denunciaron ayer presiones a los votantes y funcionarios electorales por parte de las FARC, que celebró negociaciones de paz con el gobierno entre enero de 1999 y el 20 de febrero pasado, cuando recrudeció sus ataques.
Las FARC forzaron mediante amenazas de muerte la salida de los delegados electorales en pueblos de Nariño, Arauca, Casanare y Caquetá, y dijeron que tomarían medidas contra quienes voten. Uribe, que el pasado 14 de abril salió ileso de un atentado en la ciudad caribeña de Barranquilla en el que murieron cuatro personas, se refugió en la sede de su campaña y ni siquiera asistió a un acto previsto en un hotel bogotano administrado por las Fuerzas Armadas.
El pasado fin de semana Uribe, que tiene asignada una escolta de 120 personas, canceló una visita a la ciudad de Cartagena, norte del país, tras descubrirse otro plan terrorista. Por motivos similares, Garzón candidato de la convergencia "Polo Democrático", se abstuvo de viajar al puerto fluvial de Girardot, a 160 kilómetros de Bogotá y, según sus allegados, no saldrá más de su oficina en un hotel bogotano donde reside desde hace varios meses.
Garzón, conocido como "Lucho", viajó el miércoles a la ciudad de Armenia, en la zona cafetera, noroeste del país, pero no salió del hotel, avisado por la Policía de que había una "información crítica". También suspendió un coloquio organizado para hoy con estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia, la mayor del país.
Sin embargo, el liberal oficialista Horacio Serpa y la independiente de origen conservador Noemí Sanín, encabezaron algunos actos con sus seguidores. La misión observadora de la OEA que supervisa el proceso, le recomendó a los candidatos "no exponerse innecesariamente".
Un portavoz de la misión declaró hoy a EFE que "se les transmitió a los candidatos la información que ha sido de nuestro conocimiento. Simplemente hacerles notar que anden con cuidado, ya que los riesgos aumentan a medida que se acerca la fecha de las elecciones", dijo. "Los antecedentes están a la vista", señaló la fuente, tras recordar el atentado contra Uribe y el secuestro de la candidata independiente Ingrid Betancourt, el pasado 23 de febrero, a manos de guerrilleros de las FARC.
"Este caso no tiene paralelo en un proceso electoral, que un candidato esté secuestrado", subrayó. Los comicios también serán supervisados por una delegación del Parlamento Europeo, encabezada por el eurodiputado popular español José Ignacio Salafranca, quien se reunió hoy con el presidente saliente, Andrés Pastrana, cuyo mandato de cuatro años termina en agosto próximo.