Diversos expertos en antigüedades y organizaciones arqueológicas temen que jamás se recuperarán muchas de las piezas robadas del Museo Nacional Iraquí, tras los saqueos de los últimos días, según informaron ayer.
Las organizaciones arqueológicas y el órgano cultural de Naciones Unidas, la UNESCO, entregaron al Gobierno de EU, mucho antes del comienzo de la guerra, información sobre el patrimonio cultural de Irak.
Estos grupos presentaron al Pentágono una lista de los sitios arqueológicos, entre ellos el Museo Nacional Iraquí en Bagdad que, a su juicio, debían ser protegidos contra los bombardeos y los saqueos.
Otros grupos internacionales también recordaron al Gobierno de Washington que la llamada Convención de La Haya de 1954 exige la protección de propiedades e instalaciones culturales durante cualquier conflicto armado.
Sin embargo, de los saqueos y pillaje -transmitidos a todo el mundo por televisión- no se libró el Museo Nacional Iraquí, que entre su colección de más de 170,000 artefactos, alberga algunos de los principales tesoros arqueológicos de las culturas de Mesopotamia.
El daño, dicen los expertos, es incalculable, si se toma en cuenta que el Museo Nacional Iraquí poseía un sinnúmero de artefactos que reflejaban la rica historia de la civilización sumeria y las primeras sociedades urbanas en Mesopotamia. El secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, dijo ayer a la prensa que a EU le preocupa el saqueo del museo iraquí y trata ahora de fortalecer la seguridad en sus inmediaciones.