El presidente brasileño, Michel Temer, enfrentará desde mañana a la justicia electoral y pudiera perder su mandato si se comprueba que en la campaña que compartió en 2014 con la destituida Dilma Rousseff hubo dinero de la corrupción.
Para buena parte de la base política que aún respalda a Temer, el proceso que será retomado mañana en el Tribunal Superior Electoral puede ser decisivo en la lucha del mandatario por seguir en el poder, en medio de fuertes presiones por su renuncia.
Más allá de la justicia electoral, Temer está contra las cuerdas por denuncias que sugieren que incurrió en prácticas ilegales, que llevaron a la Corte Suprema a investigarle por los supuestos delitos de corrupción, obstrucción de la justicia y asociación ilícita.
La situación de Temer en el Supremo pareció agravarse el sábado con la detención del diputado Rodrigo Rocha Loures, implicado en el mismo caso que salpica al gobernante, que está relacionado con unos supuestos sobornos pagados por el grupo cárnico JBS.