A pesar de que en la provincia los sismos son frecuentes, el de ayer en la mañana, debido a la magnitud y tiempo de duración, causó un enorme temor, pues todos pensaron que iba a temblar con más potencia, tal como sucedió en abril de 1991, cuando murieron 23 personas.
Los pacientes y funcionarios que estaban en el hospital de Changuinola evacuaron inmediatamente el edificio.
Varios directores de escuelas y colegios hicieron lo mismo con sus alumnos.
Gladys Concepción, directora provincial del Sinaproc, dijo que inmediatamente iniciaron el monitoreo a través de sus bases en Changuinola, Chiriquí Grande e Isla Colón y, afortunadamente, el informe fue el mismo, “mucho susto, pero ninguna tragedia”.
En el sitio donde se realiza la construcción de un puente el susto tanto de trabajadores como de los conductores que pasaban por el lugar fue grande, al ver cómo la pluma de una enorme grúa se movía para todos lados.
Ignacio Beker, quien opera el aparato por más de 30 años, dijo que ya está acostumbrado a esos movimientos, pero que este fue muy fuerte. En ese momento limpiaba parte de la máquina, al sentir el temblor, salí y pude ver cómo la pluma de 80 pies de altura se movía bruscamente, pero nada pasó, insistió.
Ya en horas de la tarde se informó que algunos artículos se cayeron de las vitrinas de los comercios situados en la avenida 17 de Abril, pero el asunto no pasó a mayores.