Los temores sobre el SARS condujeron ayer a ataques en centros de cuarentena en el área rural de China y obligaron a Italia a romper filas con el resto de Europa, al introducir revisiones obligatorias del virus en todos los pasajeros que lleguen a sus aeropuertos.
Pero el temor por la infección es tan preocupante que la policía detuvo a personas en áreas rurales en la populosa municipalidad de Chongqing después de que los aldeanos atacaron repetidamente sitios de cuarentena, según funcionarios.
En tanto, la Organización Mundial de la Salud ha comenzado a investigar en el interior de China, después que ayer se recibieron informes de más ataques contra centros de cuarentena por personas temerosas de la neumonía atípica (SARS).
Un equipo de cuatro expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) investiga hospitales y una estación de prevención epidémica en una zona rural de la provincia de Hebei.
Aunque la atención gubernamental se ha centrado en las regiones rurales, donde vive la mayoría de los chinos, Jong-Wook Lee, nominado para el cargo de director general de la OMS, dijo tras una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de China, Li Zhaoxing, y el director de los servicios de salud, Wu Yi, que todavía había preocupación con las zonas urbanas.