El Ministerio del Interior confirmó ayer la muerte de cuatro habitantes en la aldea costera de Los Molles, una villa de pescadores que fue arrasada por un alud en medio del temporal de lluvia, nieve y viento que afectó al centro y sur de Chile, con un balance de 10 muertos y 33,000 damnificados.
"Siete personas, de las ocho que estaban desaparecidas en Los Molles están con vida", informó el subsecretario de la cartera de Interior, Jorge Correa, al confirmar que las patrullas de rescate encontraron el cadáver de un anciano cuya muerte se sumó a los otros tres moradores de la aldea.
Los estudios meteorológicos que examinó el Comité de Emergencia indican que el sistema frontal declinó ayer pero se desplazó hacia la región de Coquimbo.