Cuando viajamos en un avión pocas veces nos detenemos a pensar en la salud de nuestros compañeros de asiento.
Y sin embargo, los viajes prolongados de más de ocho horas en un espacio confinado como un avión, podrían significar un riesgo para la salud.
Por eso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) acaban de publicar nuevas recomendaciones para evitar el contagio de enfermedades infecciosas en un avión.
Las recomendaciones se refieren específicamente a la prevención y control de la tuberculosis, que se ha convertido en la principal causa de muerte por enfermedad infecciosa en el mundo en desarrollo. "La tuberculosis o TB puede contagiarse estando en proximidad a una persona enferma que tose o estornuda", dijo a BBC Mundo el doctor Mario Raviglione, director del programa Alto a la Tuberculosis de la OMS.
"En primer lugar nuestras recomendaciones van dirigidas a los enfermos de TB para que no viajen en un avión si están contagiados", señala el experto. "Por eso una forma de minimizar el peligro de infección es que los sistemas de ventilación operen cuando el avión esté retrasado en tierra y las compuertas hayan sido cerradas", dice. "Y si estos sistemas no están operando, el retraso de los pasajeros debe ser menor a 30 minutos".
La OMS también recomienda establecer un sistema de identificación cuando exista evidencia o sospecha de que un pasajero en un avión esté contagiado.
Este requeriría llenar una forma de registro con el nombre, número de asiento y contacto del supuesto enfermo.