El ministro del Interior de Perú, Gino Costa, informó ayer que han concluido las labores de rescate de los restos mortales de los 46 ocupantes del avión Fokker F-28 que se estrelló el pasado jueves en la región nororiental peruana.
El difícil proceso de identificación de lo poco que queda de los cadáveres se inició tras concluir las labores de rescate.
"La parte de búsqueda y rescate se da por terminada. Se han recogido los restos que se han podido. Son ocho bolsas plásticas con restos", dijo el ministro de transportes, Javier Reátegui, quien llegó a la zona junto a otros ministros de estado para supervisar la labor de los miembros de las brigadas de rescate.
Reátegui informó que las dos grabadoras de datos de vuelo ("cajas negras") que contienen información de los parámetros de vuelo y las conversaciones en la cabina de mando encontradas en el lugar del desastre serán enviadas "cuanto antes a expertos de Washington para conocer qué pasó".
Ayer, el rotativo norcoreano culpó a los norteamericanos por la crisis actual y advirtió: Si Estados Unidos elude su responsabilidad y nos desafía, “convertiremos la ciudadela de los imperialistas en un mar de fuego"".