El Servicio, que vigila la actividad sísmica en todo el mundo, indicó que el epicentro se registró a 35 kilómetros de profundidad marítima y a unos 135 kilómetros al suroeste de la localidad de Padang.
El temblor pudo ser sentido en los pueblos vecinos, aunque, debido a su profundidad, las autoridades indonesias no consideraron necesario emitir una alerta de "tsunami" (ola gigante).
El pasado 12 de septiembre un terremoto de 8,4 grados y sus múltiples réplicas causaron la muerte 23 personas y la destrucción de decenas de miles de viviendas en las provincias de Padang y Bengkulu.
El archipiélago de Indonesia está situado dentro del llamado "Anillo de Fuego del Pacífico" y sufre alrededor de 7.000 movimientos telúricos anuales, la mayor parte de los cuales pasan desapercibidos.