EN MEDIO de una ola de violencia que ha cobrado la vida de varios jefes de policía, la presidencia advirtió que para enfrentar al crimen organizado y al narcotráfico se necesitan funcionarios valerosos, por lo que aquellos que estén temerosos no deben estar en el gobierno.
"La República reconoce y agradece la entrega, la lealtad y el profesionalismo de los servidores públicos que están dispuestos a arriesgar y hasta perder su vida en el cumplimiento de su deber"", dijo el vocero presidencial Rubén Aguilar.
"Se requiere tener mucho valor para enfrentar al crimen organizado, (y) el que tenga miedo no puede estar"", agregó.
El mismo Aguilar admitió que es previsible que más funcionarios mueran en la lucha contra el crimen organizado.
Los últimos ataques contra funcionarios ocurrieron el lunes en el estado norteño de Nuevo León.
El jefe policial de un próspero suburbio de la ciudad de Monterrey fue asesinado a tiros, mientras horas antes un mando policiaco de la municipalidad de Sabinas Hidalgo fue muerto tras haber sido secuestrado.
El diario Reforma indicó que en los últimos 14 meses han sido asesinados 11 funcionarios relacionados con la seguridad pública en varios estados y municipalidades del país.
En las últimas semanas y meses se han registrado ejecuciones y ataques con armas largas y granadas en varias ciudades, que las autoridades federales atribuyen a la lucha de los carteles de la droga para controlar mayores espacios.
Directivos de periódicos de México rechazaron el ataque atribuido a narcotraficantes contra un diario de la ciudad de Nuevo Laredo, fronteriza con EU, el cual causó graves heridas a un reportero.
En un anuncio publicado en varios medios y titulado: "No a la violencia, no al silencio", los directivos de periódicos también exigieron a las autoridades mexicanas proteger a los comunicadores y "crear mayores garantías en favor de la libertad de expresión".
"Los integrantes de medios de comunicación de diversas regiones del país declaramos nuestra indignación ante el grado de violencia que el narcotráfico ha escalado contra la sociedad y, en particular, contra el ejercicio del periodismo", señala.
Los directivos expresaron su "convicción de que el impacto de esa violencia contra los periodistas se expresa también en un clima de intimidación que acalla múltiples voces, mutila a la sociedad sus mecanismos de convivencia e impone una muerte lenta a la libertad misma".
La Procuraduría General de la República (PGR) creó una fiscalía especial para atender delitos cometidos contra periodistas, aunque no los relacionados con el crimen organizado y el narcotráfico, que son por los cuales varios reporteros han sufrido atentados o incluso han sido asesinados.
La fiscalía dirigirá, coordinará y supervisará "las investigaciones, y en su caso, la persecución de los delitos cometidos contra periodistas nacionales o extranjeros dentro del territorio nacional, perpetrados con motivo de su ejercicio profesional", señaló la dependencia en un comunicado. La Procuraduría señaló, sin embargo, que cuando los delitos contra periodistas estén relacionados con narcotráfico, terrorismo, lavado de dinero, acopio y tráfico de armas de fuego, y tráfico de indocumentados los casos pasarán a la subprocuraduría para que realice las investigaciones.
Terror en la frontera
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) señaló que entre 2004 y 2005 han sido asesinados ocho periodistas y uno más se encuentra desaparecido.