El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo ayer que no permitiría que los terroristas usen a Africa como trampolín para amenazar al mundo, al poner fin a una gira por cinco países africanos, que subrayó un importante cambio en la política estadounidense.
Bush, quien concluyó su gira por cinco naciones africanas en Nigeria -importante proveedor de petróleo para Estados Unidos- hizo nuevas promesas de restaurar la paz en la devastada Liberia, suministrar fondos para la lucha contra el SIDA en Africa y promover el desarrollo económico en el continente más pobre.
"No permitiremos que terroristas amenacen al pueblo africano o usen Africa como base para amenazar al mundo", dijo Bush en un discurso en Abuja, capital del estado más poderoso de Africa Occidental y última parada en su viaje al continente.
Bush ha reexaminado la importancia estratégica de Africa debido a la creciente dependencia estadounidense del petróleo africano e informaciones de inteligencia que apuntan a que la red extremista islámica Al Qaeda podría usar el continente como escondite.
El mandatario, quien visitó cinco países en igual cantidad de días, prometió 100 millones de dólares de ayuda a las naciones del este de Africa, a fin de que estas mejoren su seguridad tras recientes ataques en la región atribuidos a Al Qaeda.
Bush elogió al presidente nigeriano Olusegun Obasanjo, cuyo país es el quinto exportador de crudo a Estados Unidos, por su manejo de temas como la crisis en Liberia.
También reiteró que todavía no ha decidido si enviará la próxima semana tropas a Liberia para contribuir a una misión de paz internacional dirigida a implementar un cese del fuego en los casi 14 años de guerra civil de Liberia.
Pese a las medidas de seguridad durante la visita de presidencial, los nigerianos lograron imprimir una dimensión festiva, típica de la tradición de hospitalidad africana.
Varios grupos folclóricos actuaron en homenaje al inquilino de la Casa Blanca, su esposa, Laura, y su hija, Bárbara, ofreciendo varios espectáculos de música y baile que ilustran la riqueza y la diversidad cultural de ese gigante país de 130 habitantes.
También, en el aeropuerto internacional Nnamde Azikiwe, antes de subir en el "Air Force 1" para el viaje de regreso a Washington, los Bush pudieron disfrutar del talento de otros artistas, que llamaron la atención por su atuendo típico de la etnia Yoruba.