El gobierno venezolano atribuyó a "terroristas desestabilizadores" la explosión de un artefacto explosivo en la madrugada de ayer en un edificio del presidencial Palacio de Miraflores en Caracas, que causó severos daños materiales aunque no víctimas.
El ministro del Interior Lucas Rincón insistió en calificar de "terrorista" el ataque, del que responsabilizó a "un grupúsculo que pretende subvertir el orden que está contra todo sentimiento nacionalista".
"Hay un grupo de venezolanos que están orientando sus esfuerzos a crear el caos", continuó el ministro ante periodistas. Rincón no descartó que los autores del explosivo sean los mismos que atentaron contra dependencias de las embajadas de Colombia y España en Caracas, el pasado 25 de febrero. Estos ataques fueron también con explosivos y causaron también daños materiales.
Rincón precisó que, en el nuevo ataque, el artefacto fue lanzado en la madrugada de ayer desde un container de basura cercano a un taller mecánico perteneciente a la guardia de honor (regimiento del ejército que custodia a los mandatarios en Venezuela) del Palacio Blanco, ubicado en el frente norte del presidencial Palacio de Miraflores. Rincón no precisó si en el ataque se utilizó el tipo de explosivo C-4, de uso exclusivamente militar, que fue el hallado en las bombas contra las dependencias de las embajadas de Colombia y España.