Unos terroristas que exigen un millón de dólares a las autoridades dinamitaron ayer por tercera vez, un autobús de pasajeros en la ciudad ucraniana de Vínnitsa, en el suroeste del país, informó el Ministerio del Interior de Ucrania.
Al menos 14 de los 22 pasajeros fueron hospitalizados con graves quemaduras y cinco de ellos se encuentran en estado crítico debido al incendio originado en el salón, tras la explosión de un artefacto que dejó carbonizado el autocar.
La explosión se produjo cuando el autobús número 35 se encontraba en una céntrica plaza de la ciudad. El conductor del vehículo tuvo tiempo de avisar por radio a la empresa, que a su vez se comunicó con la Policía y los servicios de bomberos y de urgencias.
Aunque esta vez nadie se responsabilizó del atentado, la Policía está segura de que fue obra de los mismos delincuentes, que ya hicieron explotar en la ciudad otros dos autobuses número 35 de la misma ruta.
La primera explosión se produjo el 11 de septiembre del año pasado (coincidiendo con el primer aniversario de los ataques terroristas en Estados Unidos) y murió una mujer a consecuencias de las quemaduras. El segundo atentado se produjo el pasado 6 de mayo y causó heridas y quemaduras a seis pasajeros.
Fue después de este segundo atentado cuando un periódico y un canal de televisión de Vínnitsa recibieron un mensaje en el que unos desconocidos asumían la autoría y reclamaban a las autoridades 300,000 dólares. El mensaje de extorsión avisaba que, si no se paga el "rescate", "habrá muchas más víctimas" y la suma será elevada a un millón de dólares.