Numerosos pacientes de hospitales y asilos de ancianos fueron desalojados a medida que Rita avanzaba por el golfo con un posible rumbo a Texas, donde golpearía esta semana, y a infligir aún mayores daños a Nueva Orleáns. En México también estaban tomando medidas de precaución.
Los meteorólogos dijeron que "Rita" sería el huracán más intenso que ha azotado a Texas, y uno de los más poderosos registrados en territorio de Estados Unidos.
En 1900 Galveston, ahora de 57,000 habitantes, fue escenario del huracán más mortífero de la historia del país, que dejó por lo menos 8,000 muertos.
El presidente estadounidense George W. Bush instó a los pobladores de la costas del Golfo seguir las órdenes de evacuación emitidas por las autoridades locales, incluso a la gente de Nueva Orleáns, ciudad aún amenazada por los efectos del ciclón.
Todo Galveston y las secciones bajas de Houston y Corpus Christi, así como la ciudad de Nueva Orleáns, que está virtualmente vacía, recibieron órdenes de evacuación al día siguiente de que "Rita" pasase cerca de los cayos de la Florida en condiciones más débiles y sin ocasionar mayores daños.
Las autoridades federales estadounidenses, fuertemente criticadas por su lenta respuesta al embate de "Katrina", cuyo saldo oficial de muertos sobrepasa los 1,000, enviaron camiones con agua, alimentos y hielo a las ciudades tejanas de Austin, Houston y San Antonio, y movilizaron más de 300 médicos y más de 130 rescatistas a la región.
Otros 300,000 guardias nacionales están listos en todo el país (1,000 en Texas) para intervenir en cualquier crisis, y el Ejército estadounidense se preparaba para intervenir si se lo piden las autoridades federales.