El gobierno colombiano aseguró ayer que 12,000 hectáreas de tierras fértiles expropiadas a narcotraficantes durante los últimos dos años serán entregadas, dentro de un programa de reforma agraria, a campesinos afectados por la violencia.
"Las tierras son las mejores, son fértiles y están bien localizadas. Vamos a privilegiar a los campesinos sin tierra con vocación agropecuaria, a los desempleados, a los desmovilizados y a los desplazados", aseguró, durante una rueda de prensa, el ministro de Agricultura, Carlos Gustavo Cano.
Los terrenos, según Cano, surtieron los procesos de extinción de dominio y pertenecen al Estado.
"La idea es hacer lo que ya hicimos con seis predios del presunto narcotraficante Jairo Correa, ubicados en el departamento de Caldas (noroeste) y que ahora pertenecen a 61 familias de escasos recursos", añadió.
Según cifras gubernamentales, actualmente hay 2,141 predios rurales que están surtiendo procesos de extinción de dominio y, una vez pasen a manos del Estado, serán entregados al Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, INCODER, entidad encargada de entregárselos a los campesinos.
En la misma rueda de prensa, el ministro del Interior y Justicia, Sabas Pretelt reveló que en los últimos 12 años, las autoridades han expropiado al narcotráfico 15,000 hectáreas de terrenos.