Torrenciales aguaceros causados por un tifón que se desplazaba lentamente azotaron ayer Taiwán, inundando cultivos, convirtiendo la normalmente bulliciosa capital Taipei en un poblado fantasma y paralizando virtualmente la isla de 23 millones de habitantes.
El tifón “Saola”, que causó la muerte a por lo menos 23 personas en Filipinas, ya provocó al menos siete decesos en Taiwán, de acuerdo con la prensa local, aunque el saldo oficial era de tres.
Decenas de vuelos fueron cancelados en el aeropuerto principal de la capital, donde fuertes vientos destruyeron dos pasarelas de acceso, y el transporte ferroviario en toda la isla estaba paralizado.
Se informó que el vórtice del tifón “Saola” estaba en el condado norteño de Ilan, donde socorristas usaban botes de plástico y vehículos anfibios para evacuar a centenares de personas de casas inundadas.
Además trataban de localizar al menos a seis residentes varados, aislados del resto de su comunidad agraria cuando las crecidas destruyeron un pequeño puente.
Mantenía vientos sostenidos de 118 kilómetros (74 millas) por hora y ráfagas de 155 kmph (97 mph).