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Tigre de Sumatra, víctima de su propio encanto

Si no se resuelve la caza furtiva, no pasará mucho tiempo para que la especie deje de existir. La pena máxima es de 10 años de reclusión y el pago de una multa por varios miles de dólares.


No se exhiben abiertamente pero si se solicitan pueden comprarse sin problemas.

Nos referimos a los dientes, pezuñas, huesos, garras, bigotes y pieles del Tigre de Sumatra.

Aunque está prohibida su comercialización, se hace caso omiso, ya que estos productos, se pueden comprar en negocios medicinales chinos, comercios de antigüedades y joyerías en diversas ciudades de Sumatra.

 

Alarma.
Las conclusiones a las que llega Traffic, la red de monitoreo de comercio de vida silvestre, son alarmantes.

Y es que de los 326 comercios que fueron visitados en Sumatra, en el 10% de los casos se podía adquirir derivados de los tigres de Sumatra. Así lo constata el informe que publicó esa red de control de comercio de vida silvestre.

Julia Ng, redactora del documento de Traffic, opinó que también es alarmante descubrir lo simple que resulta comprar partes del cuerpo del tigre.

 

"Es estremecedor descubrir lo sencillo que resulta comprar estos productos. Es una especie muy amenazada, y eso que está protegida por la ley indonesia, sostuvo Ng.

Los tigres son animales que llaman mucho la atención. No deja de sorprender entonces que la autoridad indonesia no sea capaz de poner un alto al comercio ilegal."

En peligro.
En estos momentos, apenas 5.000 tigres, viven en su hábitat natural, de los cuales 400 a 500 son tigres de Sumatra.

 

Según la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), los tigres integran la categoría uno, que significa que es una de las especies más amenazadas, razón por la cual se prohíbe el comercio internacional de tigres vivos o muertos.

Todos los países que suscribieron el tratado CITES, deben incluir este acuerdo en sus leyes nacionales.

Indonesia se suscribió al tratado, no obstante, se continúan cazando tigres de Sumatra por dos motivos, explicó Nazir Foead, del Fondo Mundial para la Naturaleza de Indonesia.

 

Una de ellas es que el comercio de felinos es lucrativo, además existen intereses contrapuestos.

Debido a que el hábitat natural de esta especie es cada vez más pequeño, los tigres llegan a veces a meterse en los pueblos y atacan el ganado y las personas, por lo que es importante que el entorno natural de los tigres se mantenga intacto lo más posible.

Y es ahí donde radica el problema. Las selvas vírgenes son cada vez más escasas. Existe una gran presión para que se talen los bosques y se utilicen esos predios como terrenos agrícolas o para plantaciones de palma.

Prohibición.
La ley indonesia prohibe el comercio de animales en peligro de extinción. La pena máxima para la caza furtiva es de 10 años de reclusión y el pago de una multa por varios miles de dólares.

Radio Nederland refleja que Indonesia muestra fallas en el mantenimiento de la ley, la detección de actividades ilegales, la búsqueda de sospechosos, el castigo a los cazadores furtivos y a los traficantes de especies en peligro de extinción.

Las cartas están echadas. Si no se resuelve esta situación, no pasará mucho tiempo para que los tigres de Sumatra dejen de existir, tal como sucedió con los tigres de Java.

Pero existe otra preocupación, ya que en China están criando tigres en cautiverio.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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