La antigua provincia indonesia de Timor Oriental está lista para las elecciones presidenciales de hoy, las que suponen el último paso antes de que el territorio se convierta en el primer nuevo estado del tercer milenio. Todo está preparado para que los timorenses elijan a su presidente, y todo apunta a que el cargo lo ocupará el antiguo líder guerrillero Xanana Gusmao, alabado tanto por los ciudadanos de Timor como por los líderes de la comunidad internacional.
En los comicios de hoy, Gusmao y su único contrincante, su amigo de la infancia y compañero en la lucha por la independencia Francisco Xavier do Amaral, depositarán juntos su voto para mostrar el espíritu de amistad y reconciliación necesarios, según ambos, para poder crear el nuevo estado.
El próximo 20 de mayo este territorio de menos de 20,000 kilómetros cuadrados y con casi 800,000 habitantes comenzará a caminar sin apoyos y se convertirá en un estado independiente, después de tres años bajo administración de la ONU, 24 bajo ocupación indonesia y más de 300 bajo colonización lusa.
El Ejército israelí aseguró que evita disparar, en la medida de lo posible, contra el edificio, salvo si está obligada a hacerlo como respuesta a disparos. Los representantes de las iglesias cristianas de Tierra Santa entregaron ayer al secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, un plan para solucionar el problema de la basílica.
Este plan prevé "una tregua de tres días", en el que se retirarían las fuerzas israelíes de Belén, incluido del barrio de la Basílica, y la Autoridad Palestina se encargaría entonces de "reunir las armas" y "autorizar a la gente a salir de la basílica y regresar con seguridad a casa". Los religiosos también piden agua, alimentos y electricidad para las personas en la iglesia, entre las que se encuentran "numerosos civiles, entre ellos mujeres y niños".
Por otra parte, al tiempo que las fuerzas israelíes avanzaban ayer hacia más poblaciones de la Cisjordania, los equipos de rescate descubrieron ocho cadáveres palestinos, incluso los de un hombre, su esposa embarazada y sus tres hijos, entre los escombros de una casa demolida por las topadoras israelíes en el centro de la ciudad.
Entretanto continuaban las luchas esporádicas, especialmente en Naplusa, donde siete tanques israelíes comenzaron a atacar el principal edificio del gobierno local, que contienen las oficinas del gobernador, del dirigente palestino, Yasser Arafat.