EL PRESIDENTE Jacques Chirac habló ayer por primera vez de la desigualdad y la discriminación que azuzaron dos semanas de disturbios en Francia, y reconoció que el país tiene "problemas innegables"" en sus suburbios pobres.
La policía suspendió a ocho agentes, dos de ellos sospechosos de golpear a un hombre detenido durante los disturbios.
"Las cosas están tranquilizándose, pero eso no significa que no puedan volver a ocurrir"", dijo el ministro del Interior Nicolas Sarkozy a la televisora France-2.
Chirac había guardado silencio acerca de los peores disturbios en Francia desde la rebelión de estudiantes y obreros en 1968: en 14 días de violencia, sólo había hablado públicamente una vez sobre la crisis.
Una vez que se reestablezca el orden, indicó el mandatario, Francia tendrá que "establecer las consecuencias de esta crisis, y hacerlo con mucho valor y lucidez"".
"Hay una necesidad de responder con intensidad y rapidez a los innegables problemas que enfrentan muchos habitantes de vecindarios pobres en nuestras ciudades"", dijo durante una conferencia de prensa con el presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero, de visita en el país.
"Cualesquiera que sean nuestros orígenes, todos somos hijos de la República y podemos aspirar a los mismos derechos"", afirmó.
La agitación, que comenzó entre jóvenes en el poblado suburbano Clichy-sous-Bois del noreste de París, enfurecido por la muerte accidental por electrocución de dos adolescentes, se convirtió en una oleada nacional de incendios provocados y choques nocturnos entre manifestantes armados con bombas incendiarias y policías que respondían con gases lacrimógenos.
El presiente de Rusia, Vladímir Putin, llamó ayer por teléfono a su colega francés, Jacques Chirac, para expresarle su respaldo y solidaridad con motivo de los disturbios registrados en Francia, informó la oficina de prensa del Kremlin.
Putin se mostró "convencido de que las medidas adoptadas por las autoridades galas, que ya surten resultados visibles, permitirán en breve plazo estabilizar de manera plena y definitiva la situación en el país", según el comunicado del Kremlin.
Chirac agradeció el gesto de solidaridad de Putin.
Todos deben tener las mismas oportunidades
La violencia continuó disminuyendo bajo medidas de estado de emergencia y una fuerte presencia policial.