El presidente de Perú, Alejandro Toledo, afirmó ayer que ha "restringido substancialmente" la comitiva y los miembros de su seguridad que le acompañarán en el viaje que emprenderá el 11 de octubre a Francia, Alemania y Tailandia.
Toledo señaló también que el viaje a dichos países lo llevará a cabo en el avión presidencial porque es "demasiado complicado" para hacerlo en vuelos comerciales, para lo cual necesitaría 20 días en lugar de los ocho que va a emplear en la gira.
El presidente peruano respondió así a las fuertes críticas hechas por la oposición debido al coste para el Estado de los viajes del gobernante con comitivas numerosas.
Portavoces de los grupos de oposición afirmaron que el reciente viaje de Toledo a la Asamblea General de las Naciones Unidas costó 100,000 dólares y que el que hará a partir del sábado próximo a Francia, Alemania y Tailandia llegará a más de 200,000 dólares.
Dichas fuentes anunciaron igualmente que en la sesión del plenario del Congreso en la que se debatirá la autorización para el próximo viaje del presidente, votarán a favor sólo si el Gobierno asegura que la delegación será mínima y de bajo costo.