E l jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer que en el plazo de un mes habrá un nuevo paquete de medidas estructurales para hacer frente al acentuado proceso de desaceleración que sufre la economía española.
En una jornadas del Círculo de Economía de Barcelona, Zapatero explicó que las medidas persiguen fomentar el crecimiento económico y la calidad en el empleo, y avanzó que habrá una reducción del 30% de las cargas administrativas que soportan las empresas.
Zapatero evitó hablar de crisis, al igual que hizo ayer el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, que consideró este término "enormemente exagerado", pero reconoció ante los empresarios que se ha producido una "intensa desaceleración".
El jefe del Ejecutivo achacó los malos datos en los primeros meses de 2008 básicamente a factores externos, como el alza del precio del petróleo, que ha tenido un impacto decisivo en el elevado aumento de la inflación en los últimos meses. No obstante, defendió que España todavía mantiene un diferencial positivo.