Una tormenta de arena provocó el pasado verano que la temperatura de Marte subiera entre 20 y 30 grados centígrados, según pudo observar la misión Mars Express.
Las observaciones de la sonda espacial han permitido conocer mejor los efectos y consecuencias de las tormentas de arena sobre Marte, un fenómeno regular en el planeta rojo.
El instrumental embarcado en Mars Express ha permitido detectar un importante calentamiento atmosférico en julio pasado.