Una tormenta geomagnética causada por gigantescas erupciones solares que lanzó una nube de rayos X sobre la Tierra terminó ayer sin haber provocado interferencias en las comunicaciones, como se temía, dijeron las autoridades de EU.
Los expertos del Observatorio Heliosférico de la NASA habían pronosticado que la tormenta llegaría a la Tierra el viernes y que se haría sentir con fuerza en las comunicaciones hasta las primeras horas de ayer.
Sin embargo, Larry Combs, del Centro para el Ambiente Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NORAD, por sus siglas en inglés) en Boulder, Colorado, dijo que "en realidad, ésta no fue una super tormenta solar", como se había temido.
La lluvia de rayos X provocada por la tormenta interfirió parcialmente las comunicaciones de algunas aerolíneas y de teléfonos por satélite.
"Los problemas no fueron generalizados, pero estaremos vigilantes durante las 24 horas del día", señaló un portavoz de Xcel Energía, un proveedor de energía en la zona occidental de Estados Unidos.
Durante el Ramadán, los tunecinos, al igual que el resto de los árabes, consume sin reparar en el gasto ni en detenerse a reflexionar sobre la sobrecarga de sus estómagos.