UNA PODEROSA tormenta causó avalanchas de lodo e inundaciones súbitas que mataron a casi 340 personas en el este de Filipinas, dijeron las autoridades ayer, y cuadrillas de rescate trataron de salvar a personas varadas en tres poblaciones costeras antes de que otro tifón afecte la región.
Por lo menos 150 personas figuraban como desaparecidas en la zona, que ha quedado aislada del resto de Filipinas por avalanchas e inundaciones que han destruido puentes y caminos, dijeron las autoridades. Tripulaciones de helicópteros trataron de encontrar terreno lo bastante firme como para poder aterrizar y entregar paquetes con alimentos a residentes que han buscado protección en techos de viviendas.