La tormenta tropical Erika se fortaleció mientras se desplazaba ayer por el Golfo de México y los pronosticadores dijeron que podría convertirse en huracán antes de golpear hoy las costas mexicanas o del Estado norteamericano de Texas.
Las autoridades estadounidenses emitieron una alerta de tormenta tropical, advirtiendo a los residentes que enfrentarán condiciones tormentosas en las próximas 24 horas, desde Brownsville hasta Baffin Bay, en Texas, informó el Centro Nacional de Huracanes con sede en Miami.
En México, las autoridades del Estado costero de Tamaulipas, en alerta por la tormenta, dispusieron de albergues transitorios con capacidad para unas 15,000 personas y se preparaban para evacuar gente en los barrios bajos de la fronteriza ciudad de Matamoros.