Un enorme sistema de tormentas que arrojó nieve y aguanieve en la sección media del territorio estadounidense y desató tornados en el sureste comenzó a avanzar hacia el noreste, lo que provoca afectaciones al transporte de pasajeros.
La cifra de fallecimientos atribuidos al meteoro aumentó a seis debido a accidentes viales en carreteras de Arkansas y Oklahoma.
Los viajeros afrontaban demoras de vuelos y los conductores alertas por el mal tiempo, un día después de que tornados inusitados de invierno causaran daños a inmuebles en Louisiana, Mississippi y Alabama.
La nieve caía el 2 de diciembre en el sur de Illinois y el sur de Indiana, mientras la tormenta avanzaba por el valle del río Ohio hacia la costa este y Nueva Inglaterra.