Poderosas tormentas seguían azotando ayer la región central del país, dejando sin electricidad a miles de personas y produciendo tornados que arrasaron edificios y casas rodantes. Al menos nueve personas han muerto desde el fin de semana.
Una tormenta destruyó 50 casas y mató a un hombre el domingo en Marengo, Indiana, una población de 800 habitantes ubicada al noroeste de Louisville, Kentucky. Unas 100 personas lograron refugiarse en una escuela.
"Es lo peor que he pasado. El ruido era muy fuerte y había mucho viento. Fue irreal", según Howard Lincoln, de 49 años, quien logro escapar del tornado y luego vio que su casa seguía en pie, pero a metro y medio de sus cimientos. Me siento afortunado, totalmente afortunado. Cuando miras arriba y ves esa cosa sobre ti, no sabes qué pensar"".
El Servicio Meteorológico Nacional afirmó ayer que el tornado tenía una velocidad de 274 kilómetros por hora.ppp Los tornados dejaron casas destruidas a su paso.