Tormentas e inundaciones en el medio oeste de Estados Unidos causaron por lo menos 16 muertes y se pronosticaban mayores aguaceros en las próximas horas y el peligro de nuevos desbordes.
Al norte, una nueva tormenta de arena se desencadenó en el área de Chicago y las autoridades cancelaron vuelos a modo de precaución.
También seguía en efecto una advertencia de nevisca en el norte de Maine, donde intensos vientos ya han acumulado casi medio metro (un pie) o más de nieve.
"Aunque ya empezó la primavera, seguimos con el invierno a la puerta", dijo la vocera Ginny Joles, de Maine Public Service, la principal compañía eléctrica en el norte de ese estado.
El jueves fue soleado en varias comunidades anegadas, aunque varios ríos crecidos recién alcanzarán su mayor nivel durante el fin de semana en Arkansas, Missouri, el sur de Illinois y de Indiana, y Kentucky.
Por lo menos se han atribuido 16 muertes al clima en los últimos días, y se estima que hay dos personas desaparecidas.